martes, 27 de marzo de 2018

Y después...



Y después...



De sentir que la palabra
se desgarró en la garganta,
que pasó hacer amalgama
agridulce de la nada,
agua y pan sin esperanza,
y de como se le ha roto
los latidos poco a poco
de este corazón tan loco,
tanto que se le hizo polvo
el sueño que huye de todo.


Y después que casi la vida escapa...



Quién me va quitar las ganas
de volver del tiempo a casa,
de abrir vírgen la mirada
a una aprendiz de mañana
a un celeste que sin alas
puedan los dedos de plomos
robarle pequeños trozos,
y engarzarlos a sus ojos,
frágiles aves de otoño
en mi pecho tembloroso.


©Encarni Mejides