domingo, 23 de octubre de 2016

En la boca..



En la boca..


Al viento de sobra
le bautiza el sueño,
en el verbo...
de su nombre,
que es el mismo
que no es otro
contrario al latido.


En la boca
beso a beso,
a su antojo
devora la noche
este pecho loco,
hazle sitio
en el lecho tibio.



©Encarni Mejides

Somos hijos del pecado...



Somos hijos del pecado...



Y tú , ese hombre de deseo
y yo , esa mujer de aliento
desde que el mundo es mundo,
y tú me quitas el sueño
y yo, te aferro a mi cuerpo
desde que el tiempo es tiempo.



Somos hijos de la noche..
de sus secretos rincones
donde buscarse desnudos,
sin más ropa, sin pudores
en tu labio un beso insomne
y  tus manos en mis pezones.



Y tú, ese amante impetuoso
y yo, ese vientre tembloroso
donde se pierde el orgullo,
y nos hallamos ansiosos
tú, en mi centro sin retorno
yo, en tu verbo al verbo ignoto.



©Encarni Mejides

domingo, 16 de octubre de 2016

Pregúntale..




Pregúntale..


Pregúntale al viento
el sabe de mis suspiros
pues todos se los he dado,
el sabe de mis silencios
del grito en el labio mordido
que tiene tu nombre,
pregúntale al tiempo
el sabe de mis latidos
uno a uno entre sus manos
se precipitan al vértigo;
De amarte a ti hombre.


©Encarni Mejides

Que nunca se callen



Que nunca se callen



Los latidos de este pecho
el canto de primavera,
que deja al invierno fuera
en la tierra herida,
y al labio siga acudiendo
el aliento de su vida,
en viento de sueños,
que está mujer necesita.



Que nunca se callen
entre los costados,
los ecos de esos dos montes
las palabras de su nombre,
y al silencio falte
la promesa de olvidarle,
que tiempo sigo guardando
en el valle de las manos. 



©Encarni Mejides

viernes, 7 de octubre de 2016

Tríptico



I

La rosa intacta
 entre sus manos,
es vida, es alma.


II

Se aja en el tiempo
su frágil pétalo,
como los sueños.

III

Esencia vaga
restos de mayo
a la mirada.


©Encarni Mejides

Mezcolanza



Mezcolanza



Se me comió la lengua el gato
y retengo bajo los párpados
la memoria de años,
si es que queda algo
de aquel sueño de verano
en estos brazos,
en estas manos,
sólo se nota en los costados
en el latido acelerado
de este pecho que sigue amando,
en el nudo ahogado
garganta arriba, garganta abajo..
amasijo extraño
de nostalgia y entusiasmo,
ni sombras, ni claros
en el rostro esbozado.


©Encarni Mejides