domingo, 15 de mayo de 2016

Esa sombra..



Esa sombra..



Que no es otra que la mía,
se expande sobre si misma
se vuelve desconocida
se encoge,se halla, respira...
suspira, late en la herida.


Esa sombra temblorosa
en el canto de las horas,
se hace más pequeña sola..
muda su verbo en la boca,
se amolda al aire que toma.



Esa que parece viva
y de este cuerpo a medida,
se adentra al agua infinita
de ese mar en sus pupilas,
como náufraga perdida.




A esa sombra no le importa
que el silencio no se rompa,
sabe de lenguas, de idiomas..
de esa caricia ladrona
al pasar bajo la ropa.


©Encarni Mejides