domingo, 21 de febrero de 2016

Le hablo



Le hablo...



Sin embargo de mi boca
no sale voz ninguna, 
hay un silencio lleno
de palabras perdidas,
entre el hoy y el mañana,
en el vuelo del tiempo
y al filo de las sombras,
y le hablo desde dentro
como decir las cosas
de la entraña desnuda
a ese aliento de vida,
que por no oirla...
no se entera de nada,
sí, de nada.



©Encarni Mejides


He soltado...



He soltado...


De la mano a la esperanza
y se ha ido calle abajo,
sin apenas darme cuenta..
se ha perdido entre la gente
como una mancha a lo lejos
difusa, confusa y ajena,
ya no espero primaveras
a la vuelta de la esquina,
he dejado que se cuele
un furtivo invierno
bajo la piel de este cuerpo
tan vencido como el tiempo,
tan falto de aliento.




He soltado ese hilo al sueño..
dejándote en el otro extremo
y de lo que durante años..
fue destino sin más tierra
que el exilio de la vida,
he vivido absorta..
en un mundo de palabras
cuando el silencio en la boca
era la única certeza
que día a día tenía,
aunque sienta eterna
está ausencia entre los dedos
y a que agarrarme no tenga.



©Encarni Mejides

jueves, 11 de febrero de 2016

Urgo de ti



Urgo de ti...



De tu boca en mi boca
acallando suspiros
hasta que le falte aire,
y en este pecho estalle..
la esfera de latidos,
     de tu voz en mis oídos
penetrando en las sombras
de la alcoba del sueño,
que abrir pueda sus frágiles...
párpados a la aurora.


Urgo de tu mano en mi mano
desenredando miedos
y acariciando ganas,
de tus ojos frente a mis ojos
que en ellos a la vida asomo,
preciso de ti, de más nadie..
y más pronto que tarde,
al tiempo se le está acabando
el fuego de las horas..
y no tengo como encenderlo.


©Encarni Mejides

jueves, 4 de febrero de 2016

Tanta murria



Tanta  murria....



Que bebo las palabras,
gota a gota
queriendo calma ese silencio
en la boca,
busco en los viejos libros
olvidados sobre la mesa,
algo con que llenar el vaso..
de las promesas rotas,
y este cántaro..
que parece no tener fondo,
      ahora, no antes..
   acude a la garganta
    un aliento perdido
           y suspiro,
casi no recordaba
a que sabe ..
tanto éter,
       y quizá  sea tarde
       no lo sé...
la cuenta de las horas..
es asunto de una mujer,
       no es locura
       ni cordura 
 querer cerrar los ojos,
 abrir la jaula al pájaro
       un instante,
 no sea que se ahogue 
en un estanque sin azogue,
en la narcosis de lo amargo.



©Encarni Mejides