jueves, 7 de mayo de 2015

Tú, esperanza.






Tú, esperanza.




Inconstante primavera
habitando mis inviernos,
que me naces en el pecho
y te desvaneces en la boca..
por más que se te desea,
en ese breve suspiro
de un sueño vago, no dado,
da igual si se queda sola
la vida entre los costados;
¡Esperando más latidos!




A veces te me adivinas
detrás de todas las sombras..
cómo ese pajarillo albo
que trae una ramilla en su pico,
un indicio de su patria
en medio de mi mar de tormentas,
de sus aguas turbulentas,
otras me eres tan ajena
que no sé si te me has ido
cómo se van las auroras;
¡En los confínes curvados!


©Encarni Mejides