domingo, 18 de enero de 2015

Ya nada es lo que era, nada.



Ya nada es lo que era, nada.



Las horas ya no son mariposas
revoloteando tras la tapia
de ese jardín descuidado
en la memoria del tiempo,
son golondrinas oscuras, sombras
que no regresan en primavera,
ni está tiene el mismo aroma
en aquella densa buganvilla
de abrazos ciegos, de antaño,
donde retozaba el viento,
y su voz ya no es devota
en los labios de quimeras,
en este pecho falto de auroras,
es lamento mudo en la distancia..
un quejido  desgarrado
de la entraña del secreto,
ya ese no es pasión, ni aloca
el pulso en las venas, ni el tiento en la lengua,
en esta alma de palabras rotas,
ya nada es lo que era, nada, todo cambia.



©Encarni Mejides