lunes, 22 de septiembre de 2014

Pide






Con ahínco a esta vida
aunque sea un mendrugo..
del pan de su alegría,
para llenar la entraña
ahíta de tanto viento,
un ápice de aurora
que alumbre la mirada
habitada de sombras,
y extendidas sus manos
como vasijas huecas
exiguas de querencia,
una limosna al tiempo;
¡El mendigo de sueños!

©Encarni Mejides