lunes, 22 de septiembre de 2014

Pide






Con ahínco a esta vida
aunque sea un mendrugo..
del pan de su alegría,
para llenar la entraña
ahíta de tanto viento,
un ápice de aurora
que alumbre la mirada
habitada de sombras,
y extendidas sus manos
como vasijas huecas
exiguas de querencia,
una limosna al tiempo;
¡El mendigo de sueños!

©Encarni Mejides

Miedo..


Artwork by Anita Balogh

Miedo ...



¡A qué!¿Qué temes hombre?
si jamás te faltan palabras
para responderle al silencio..
y en tu pecho albergas su nombre
lejos de todos los inviernos,
acaso recelas del alba
por ser una ladrona..
de sombras y quimeras,
o es que en sus párpados las horas
no poseen ningún misterio..
ni son sonámbulas a ciegas
en ese jardín de luciérnagas.



¿A qué tanto desasosiego?
si nunca te faltan las alas
para volar mil horizontes...
y hallar un pedazo de tierra
en las aguas de la memoria,
quizás desconfías del viento
por ser un viejo solitario..
de recuerdos sin esperanza
o es que en su abrigo diario
de polvo, humo y arena
se desvanece aquella gloria,
dejándote las manos huérfanas.



¿Miedo a qué? ¿a todo, a nada?
díme que la vida se ... pasa.


©Encarni Mejides

Todo se me hace eterno



Todo se me hace eterno...



El tiempo de silencio..
de latido a latido,
que es cántico perdido
entre las vértebras del cuerpo
y en los labios del verbo...
moribundo suspiro,
como su fonema de viento
chocando en las paredes..
de este pecho sin tiento.



El sentimiento que lo habita
e hizo suyo cada sentido,
que se desgarra y grita..
anhelando un aliento
dentro de esta cáscara ardiente,
como su motivo quimérico
bendito credo y alimento..
para el alma de está Eva herida
tan lejos del edén prohibido.


©Encarni Mejides

lunes, 15 de septiembre de 2014

Una ventana con vista- III



Una ventana con vista- III




A una mañana distinta
en el alfeizar del tiempo..
donde los pájaros trinan
y hacen nidos de las ramas
del viejo árbol de la plaza,
al bullicio de chiquillos 
correteando las calles 
con las mejillas prendidas
y alegría en sus ojillos...
descubridores de mundos,
intrépidos capitanes
de sueños en las mochilas.



A un bulevar de esperanza
de caminantes sin prisas..
enamorados de la vida,
donde pasa libre el viento
sobre las copas cuajadas..
y las sombras son cobijo
de ruidosos estorninos,
a la fuente del deseo
ventura de los mortales..
de poetas, locos e ilusos,
escritores de paisajes...
en los renglones del sino.


©Encarni Mejides

Una ventana con vista- II



Una ventana con vista- II




A un horizonte infinito
de celestes más azules...
y blancos más cristalinos
más allá de aquellas nubes,
de bandadas de gaviotas
jugueteando en las olas
y azoteas encaladas 
que el sol besa y acaricia,
a esas sábanas tendidas
como cuando era una niña
ondeando al son del viento..
cual banderas de alegría,
al murmullo de las aguas
hablándole a la murallas..
de historias de marineros,
de ninfas, e islas remotas.



©Encarni Mejides

Una ventana con vista



Una ventana con vista...



A un viejo patio desnudo
de tiestos, de la alegría...
de su ruido entre esos muros
que vieron como la vida
en un ir y venir de horas
como una fila de hormigas
pasaba tras cada puerta
sin echar apenas cuenta.



A ese rincón olvidado..
donde las ropas tendidas
es el único regazo
donde las sombras dormitan,
que el blanco se hizo cenizo
en las paredes del tiempo..
y ya no alberga aquellos sueños
de ver jugar a chiquillos.


©Encarni Mejides

domingo, 7 de septiembre de 2014

Besos náufragos



Besos náufragos



¿Dónde está la isla de tu boca?
las ondas de su playa
por las que deslizar mis dedos
quisiera en cálidas caricias,
y mi aliento acuoso de sal
filtrarse entre la cascada de perlas
hasta el cantil de la garganta.


Que un puñado de besos
mordidos en los labios,
van a la deriva en mi lengua
y se ahogan en la saliva
como náufragos sin balsa
en medio de un mar con resaca,
acabando en el fondo del abismo.


©Encarni Mejides

Me pregunto


Me pregunto,,,



¿Dónde deambula el sueño?
que no oigo crujir el suelo
bajo sus pasos descalzos
en el pasillo inclinado,
cuando resbala la luna 
por las paredes desnudas
hasta perderse en los huecos
como si fuera una gota de aliento.



¿Porqué me habla hasta el silencio?
ese compañero bohemio..
de tertulias monosílabas
en una lengua elegiaca,
y aquel que el labio no nombra..
mordida tiene la boca,
si en este mundo de necios
en un cerrar de ojos todo es pretérito.




¿Cómo continuar sintiendo?
esto que devora el pecho..
sin que me falte la vida
entre costilla y costilla,
cuando el latido se escapa
por la garganta palabra a palabra 
y se me hace entre los dedos
un moribundo de versos.



©Encarni Mejides

Te conocí


Te conocí...



Te conocí, y tembló todo mi mundo..
en apenas un segundo,
y el cielo se hizo pequeño..
un estanque en los ojos  del anhelo,
haciendo de esa mujer silenciosa
con los bolsillos llenos de sombras..
una loca y estraña soñadora
por los tejados nocturnos,
sonámbula en los aros de saturno.



Y entendí que el aire es más que ese viento
dentro del cajón del pecho,
que los latidos no son sólo golpes
del motor sin más razones...
es la banda sonora de la vida,
que antes de ti deambulaba perdida
las esquinas de mi misma..
y a ratos me encontraba en los espejos
de un bulevar de cemento.




Te conocí, y al tiempo se le detuvo
entre mis dedos.... el pulso,
un lapsus, un breve guiño a la nada..
desde los párpados de la esperanza,
y me dedico a cazar mariposas
a guardalas entre la piel y la ropa..
a hacerlas versos del alma a la boca,
a dejar que  el sentimiento desnudo
corra en pos  del edén  de los ilusos.


Desde que te conocí....


©Encarni Mejides