martes, 31 de octubre de 2017

Un deseo..




Un deseo..



Navega rumbo
al puerto de los sueños,
del viejo mundo,
pobre grumete
perdido entre los mares
de leyenda y sirenas.


©Encarni Mejides

Podría ser..



Podría ser..


Podría ser de aire, el viento,
que en tu boca se hace aliento..
jirones de los suspiros
arrancados de tu pecho ,
como el papel piel de escrito
lenguaje de los latidos ..
entre renglones de versos,
que me hizo ser el destino.



Podría ser de gas, humo
que antes los ojos te baile.
ente de tiempo al desaire
de las manos de tu mundo,
como el roto halo desnudo
en esta carne de mártires..
que grita en tierra de nadie,
derribar todos sus muros.




Podría ser de agua, gota,
el deseo de una rosa
que desliza sobre tu cuerpo..
el rocío de sus sueños,
como la lluvia que moja
los cristales del recuerdo
dibujando con sus dedos,
el paseo de las sombras.



©Encarni Mejides

miércoles, 18 de octubre de 2017

Es hiedra




Es hiedra


Que crece y trepa
que se hace grande,que se aferra
a ese muro en mi pecho
a sus grietas del sueño,
a su laberinto de tiempo,
de sombras, de silencios,
ella inquilina de su reino
tan extrañamente poético,
sonambulista ajena al vértigo
de los besos del viento,
en la cuerda del miedo.



Es hiedra que se enreda
que su bulbo alimenta..
de pensamientos,
de los latidos de un recuerdo
bajo la piel de piedra..
en un jardín sin primavera,
ella vástaga de pretéritos
en la tierra de mil inviernos,
nombre, verbo y adverbio
madre, hija, novia de mis versos;
¡Eterna y vieja compañera!


©Encarni Mejides

A florecer





A  florecer...



Días de fuego y ella se esconde..
en el aliento de la noche..
en lo profundo de la tierra
que soy desde hace mucho tiempo,
a veces yermo  pedregal de arena
que espera la estación del sueño
la que es lluvia en la voz del viento,
como el campo espera su riega.



Días de hielo y ella se asoma
al suspiro de cada sombra...
a mis manos, y a esta boca,
titubeante se abre al blanco
desde la raíz de un hueco calmo
buscando la luz de los ciegos, 
que soy  palabra  que  florezco;
¡Como los almendros en el invierno!


©Encarni Mejides