domingo, 29 de abril de 2018

Sentir, quiero sentir II



Sentir, quiero sentir II


Como el invierno se aleja 
y se abre de par en par las puertas
de esta casa de quimera
a una nueva primavera,
casa que es está mujer de guerras..
de mil batallas a puño y letra
a la contra de las horas muertas,
que en las vértebras se aferran.



Sentir, quiero sentir como vuela..
sin que nada le ponga fronteras
al sueño que corre por las venas
sin que su temblor me quiebre entera
de los pies a la cabeza,
y si de nuevo volviera..
a este pecho sin espera;
!Traiga  la esperanza a cuesta!


©Encarni Mejides

Sentir, quiero sentir..



Sentir, quiero sentir..


Que ya no me duele dentro,
dentro de esta piel de tiempo,
tiempo maldito tu nombre..
y el aire entre los pulmones
que te mantiene el aliento,
pues ambos son culpables..
que aunque mi boca lo mate
a suspiros no sea bastante,
y regrese cada  noche,
en los pasos de mis sueños.


Sentir que no se desgarra,
desgarra el latir del pecho,
pecho que un recuerdo guarda
y  la memoria custodia
en su laberinto de humo,
perpetua celda su mundo
de silencios e incógnitas,
que díficil echar sus fantasmas;
hablar con la voz de un mudo..
ver con los ojos de un ciego.


©Encarni Mejides

domingo, 8 de abril de 2018

Más allá de sus ojos...


Más allá de sus ojos
oh! dulce abismo
lagos de sueño
agonía de Ophelia ,
besa el inquieto sapo
el hilo de su aliento
en el pecho dormido
de la gran bestia..
despierta tembloroso
el latido olvidado.


©Encarni Mejides

Dar la vuelta...




Dar la vuelta...



Volver la página del libro..
que no esta escrito mi destino
en el margen del susodicho,
sé que el invierno hizo suyo
el verbo olvido y adjetivos..
y sé que he de romper sus letras
su frío apellido de viento
en la boca de la tormenta.


Dar la vuelta a la absurda idea
de eternizarlo en un poema..
en esos puntos suspensivos
que lo nombraban sin hacerlo,
se hizo hábito guardar silencio
aunque desgarrase por dentro
y temblara este necio pecho
en la certidumbre de un sueño.


Espérame que ya regreso..
que vuelvo a ti, oh! tierra del verso
con las manos de primavera..
y los sentidos al desnudo,
que vuelvo como de otro mundo
desde sus sombras, desde el vértigo..
de los que se sienten perdidos,
y hallan la luz tras las tinieblas.



Ya vuelvo que oigo voces cerca
sus dulces cantos de sirenas..
de esas sus almas de poetas,
tú, edén de los ojos de luna 
que en ellos la palabra acuna,
abre de par en par la puerta..
a está vástaga del exilio,
¡Qué anhelo quedarme a tu abrigo!


©Encarni Mejides